Por suerte ya no tengo que lidiar con estos inconvenientes, pero he querido rescatar este texto indignado que escribí hace ya tiempo. Aunque no tenga que hacerlo tan a menudo, todos tenemos que soportar de vez en cuando la ineficiencia e indiferencia de los organismos públicos…
Es algo conocido y aceptado ampliamente: si vas a hacienda o a cualquier otro edificio gubernamental lo más probable es que pierdas la mañana y no saques nada en claro.
Así fue, mi primer intento, tras leer varias páginas de internet en las que no me decían nada firme, fue ir a la Delegación general de la agencia tributaria en Málaga. Allí me digeron que necesitaba el modelo 037 (no sabían nada del modelo 845 para el IAE… ) pero que “no lo tenían” y no podía comprarlo en ningún otro sitio. La única opción es descargarlo de internet. Allí mismo, a escasos 5 metros había un ordenador con un cartel encima donde se podía leer “Acceso público a internet” Pero que te pedía una clave o código que yo no tenía y el señor de información (siempre atento y eficiente) tampoco. En un intento enloquecido surgido de su gran devoción por ayudar al prójimo me dijo que en la delegación que está junto a la plaza de toros lo tendrían.
Allí, por supuesto, tampoco tenían el famoso 037.
Así que ni corto ni perezoso me dirigí a mi ayuntamiento, que había leido que se encargaba del tema del IAE para que me contaran lo que supieran. Lo que sabían, si es que sabían algo, se lo quedaron para ellos y me mandaron a otro edificio del gobierno (el hospital noble) en el que tampoco me informaron, esta vez fue el propio guardia de seguridad (la persona más atenta y dispuesta a ayudar que nos encontramos esa mañana) el que nos dijo que eso allí no se gestionaba, que se hacía en la delegación de tesorería. Después de 2 horas y media dando vueltas de un edificio a otro no puedes evitar preguntarte
¿Pero esta gente en qué trabaja?
